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jueves, 30 de julio de 2009

"La Consejería de Agricultura del PSOE está claramente posicionada a favor de los transgénicos"

En esta segunda parte, Juan Felipe Carrasco nos habla acerca de las instituciones que regulan los transgénicos en Europa. También de cómo está la situación en nuestro país, la postura de los distintos partidos y las "sospechosas" relaciones entre miembros de la Comisión de Bioseguridad Nacional y las empresas de transgénicos. Además, desmonta con razonables argumentos el tópico de los transgénicos como solución al hambre.

Por Adrián Verdugo (MamáTierra en Ceropretensiones)

Juan Felipe Carrasco en las Jornadas de Naturaleza Zumardi/Greenpeace

A nivel europeo ¿cómo se regula lo que se puede o no se puede comer?

A nivel europeo lo más relevante es lo que ha pasado la semana anterior. La autoridad europea en materia de seguridad alimentaria, que es el organismo científico de la comisión Europea, encargado de aprobar y monitorar los transgénicos, tenía la encomienda de reautorizar el Monsanto 810. Y lo ha hecho, tras lo que ellos llaman "meses de trabajo concienzudo". Sin embargo, sabemos que esos estudios son totalemnte fraudulentos; que la propia agencia de seguridad alimentaria ha dicho que no tenía los medios ni la capacidad para analizar los efectos a largo plazo ni los impactos indirectos de los transgénicos- No obstante, han aprobado el Monsanto 810, cuando la mayor parte de las acusaciones que se hacen contra ese maíz son sus efectos a largo plazo. En fin una serie de aberraciones entodo el proceso de aprobación llevado a cabo hace diez años y de nuevo, también, en el reciente proceso de reaprobación.
Doce estados miembros de la Unión Europea se han mostrado críticos con esta reaprobación y han expresado su negativa a aceptarla. Además han enviado cartas cartas de protesta a la Comisión Europea. También once estados miembro, no todos correspondientes con los doce anteriores, han pedido a la Comisión Europea que se modifique la legislación de transgénicos y el derecho de los estados a paralizar y prohibir definitivamente los transgénicos.
Y, claro, lo que tenemos ahora es una situación en la que un maíz que había sido prohibido por sus potentes daños ambientales, es de nuevo aprobado por la institución europea encargada de velar por la seguridad alimentaria. Y esto no sólo a Greenpeace, sino a cualquier ciudadano responsable, nos parece más que una aberración política y ciéntifica, una tomadura de pelo. Además de que falta a la regla más básica de la democracia, que es proteger, aunque fuera por principio de precaución, a la población y al medio ambiente; y no proteger la cuenta corriente del señor Monsanto y de la señora Syngenta.

Lo curioso es que en los momentos en los que el juego democrático es protragonista, como en las últimas elecciones europeas, estos temas quedan desterrados de la agenda política.

En estas últimas elecciones al parlamento europeo, escribimos una carta a todos los cabezas de lista de los partidos que concurrían y solamente nos contestaron tres grupos. De todo el abanico de partidos que concurrían, a los que se les plantearon cuatro preguntas muy concretas sobre que pretendían hacer en materia de transgénicos, tan sólo recibimos respuesta de tres: Izquierda Anticapitalista, Iniciativa per Catalunya e ICV/IU. Los tres contestaron que prohibirían los transgénicos. El resto de formaciones políticas calladitas, calladitas... Y el primero, el PSOE. Porque si el PP no te responde, pues tampoco te va a sorprender a estas alturas de la vida.

"Las empresas de transgénicos cuentan con el respaldo del Gobierno, que no implementa las normas de transparencia en los registros públicos para evitar la contaminación de los cultivos colindantes."

Y en nuestro país, ¿cómo está la situación de l
os trangénicos? Hace unos meses se celebró en Zaragoza una manifestación a nivel estatal por el derecho a consumir alimentos libres de transgénicos. ¿Por qué en Zagaroza?

Se realizó en Zaragoza porque Aragón es, junto a Cataluña, la zona cero trangénica de la Unión Europea, puesto que somos el único Estado cuyo gobierno tolera el cultivo de maíz transgénico. Otro motivo es que allí está muy presente COAG, la Coordinaroda de Organizaciones Agrarias y Ganaderas, que ha tenido un papel muy relevante en la preparación de esta manifestación. Además, se celebró en Zaragoza porque la Consejería de Agricultura del PSOE está claramente posicionada a favor de los transgénicos.

¿Y tuvo respaldo esa manifestación?

Por supuesto. Estamos hablando de la mayor manifestación agrícola de la hsitoria fuera de Madrid. Y de la mayor manifestacióin en Aragón después de las del trasvase hidrológico y de la guerra de irak. Pero es que también ha sido la mayor manifestación antitransgénica de la historia de la Unión Europea. Con lo cual, estamos hablando de un momento clave para la sociedad civil, que ha dicho al Gobierno basta ya. ¿Y qué hace el Gobierno ante la respuesta civil? Nada. Porque a la semana siguiente nos reunimos con Jesús Casas, director general de desarrollo sostenible del medio rural, que se ha posicioanado claramente a favor de los transgénicos y que dijo que "aquello fue claramente una reunión de desinformados".

En Aragón los ánimos están bastante encendidos, puesto que el año pasado se cultivaron allí alrededor de 35.000hectáreas del MON-810. Y se ha descubierto, además, que cultivos colindantes con plantaci
ones transgénicas se han visto contaminados.

Efectivamente. Eso es lo que llamamos "la imposible coexistencia". Lo peor es que este problema afecta a pequeños agricultores, quienes al querer vender su producto contaminado, han visto como el mercado se lo ha rechazado. Además, ellos han tenido que costearse su análisis de la cosecha. Y lo más fuerte de todo: han tenido que distanciarse de las plantaciones de trasgénicos -perdiendo superficie de cultivo- y cambiar sus fechas de siembra para que no coincidan los tiempos de floración. Es decir, el contaminado tiene que poner los medios para subsistir, mientras que las empresas de transgénicos cuentan con el respaldo estatal que no implementa las normas de transparencia en los registros públicos para evitar la contaminación. de cuiltivos colindantes. Si esto es socialismo obrero, que venga Dios y lo vea. Esto es simplemente protección de los grandes dueños del capital.

Diferencia entre arroz natural y arroz transgénico/Greenpeace

En internet circula un informe sobre quién decide la política de transgénicos en España y donde salen a la luz sospechosas relaciones de miembros de la Comisión de Boiseguridad Nacional con empresas relacionadas con la agrogenética. ¿Son producto de la casualidad?

Por supuesto que no. Como tampoco lo es el nombramiento de Cristina Garmendia como Ministra de Ciencia e Innovación. Efectivamente, en el informe de Amigos de la Tierra, se demuestra como los miembros de la Comisión Nacional de Bioseguridad están muy vinculados a la industria de los transgénicos. No digo que estén a sueldo de ellos. Simplemente me refiero a que algunos compaginan trabajos en los dos sitios; otros han estudiado en ambientes endogámicos pro-biotecnológico y no quieren tener acceso a las visiones críticas sobre la industria agrogenética.

Hablando de escándalos... Antes comentaba acerca del arroz transgénico que se pretende aprobar. Y creo que la empresa que lo promociona también carga sus espaldas con un pasado algo oscuro.

Pues sí. Porque hacedos años Greenpeace denunció que la empresa Bayern era la responsable de uno de los mayores escándalos en la industria del arroz y que costó alrededor de 1.200 millones de dólares a la industria europea. ¿Qué fue lo pasó? Pues que Bayern vendió a la Unión Europea arroz transgénico, que después se demostró que estaba contaminado. Claro, extirpar esa cepa defectuosos de todo el entramado europeo de la industria arrocera due muy complicado y de ahí su coste tan desorbitado. Pero el daño ya estaba hecho y fue el dinero del contribuyente europeo el que tuvo que cubrir la chapuza de Bayern, la misma empresa que ahora nos quiere meter otro arroz transgénico.

"Argentina optó por la vía de los trangénicos. Hoy tiene tres millones de personas al borde de la hambruna inmedita. Por tanto, los transgénicos no son la solución."

Quisiera terminar con una de las grandes bazas con las que se busca la aceptación social de los transgénicos que es la problemática del hambre. ¿Puede dar datos que desmonten esta afirmación?

Lo primero es una cosideración: ¿cómo pretendemos que una tecnología, que no es más que una chapuza biológica diseñada para controlar geoestratégicamente la producción y el mercado, nos salve del hambre? La solución al hambre radica en la devolución de la soberanía alimentaria, no el la supuesta evolución agroquímica y petrodependiente. Un planeta cuyos agricultores se covierten cada día en obreros industriales de estas empresas agroquícas, es un planeta que se va por el retrete. Sin recuperar la soberanía alimentaria no hay solución contra el hambre. Y muchos menos mediante la tecnología. Una tecnología que, además, no está diseñada para producir más, sino para alimentar la producción de una idnustria secundaria de productos químicos. Por tanto, es la pescadilla que se muerde la cola. El mejor ejemplo de que esto no es una chufla de ecologistas lo podemos ver en Argentina. Un país que era el segundo mayor exportador de alimento del Sudámerica, pero que optó por la vía de los transgénicos. Hoy tiene a la mitad de supoblación por debajo de los 3 dólares diarios y a tres millones de personas al borde de la hambruna inmediata. Por tanto, los transgénicos no son la solución.

sábado, 27 de junio de 2009

La FAO apuesta por la agircultura sostenible contra el cambio climático

Los territorios fértiles de las zonas más pobres del planeta son adquiridos por multinacionales y países ricos con abundante capital y escasez de tierras cultivables. En estos territorios del tercer mundo se desarrollan plantaciones y formas de cultivo insostenibles y dañinas para el medio ambiente. Para combatir estas prácticas, la FAO ha realizado un estudio que revela las ventajas de la agricultura sostenible como freno al cambio climático.
Por Adrián Verdugo (MamáTierra en Ceropretensiones)

Una extensión de 1.645 hectáreas de selva deforestada ilegalmente para plantar soja en Brasil/Daniel Beltrá

Las compras de enormes superficies cultivables en países de África, América Latina y el sudeste asiático se han incrementado en los últimos cinco años. La actuación de organismos como el banco Mundial el FMI durante las últimas décadas ha forzado la apertura de los países tercermundistas a los mercados mundiales. Esto ha generado que, con la connivencia de los gobiernos locales, numerosos países con escasez de recursos agrícolas se beneficien del negocio de la tierra y de la especulación generada por los agrocombustibles. Además, estas compras de tierras casi siempre están acompañadas de expropiaciones a los pobladores autóctonos.

Por otra parte, los modelos agrícolas que se imponen en estos territorios resultan muy dañinos para los ecosistemas en los que se encuentran. Este es el caso de las plantaciones de soja, causantes de la destrucción de buena parte de la Ama
zonia brasileña. Sin embargo, el caso de las plantaciones de aceite de soja resulta todavía más flagrante: la quema de los bosque en Indonesia para reforestar con este tipo de cultivo, genera un 4% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Un pescador maneja su barca a través del canal de un bosque que ha sido talado/ Natalie Behring

Por ello, la Organización de la ONU para la Agricul
tura y Alimentación (FAO) ha realizado un informe que incide sobre el uso de la agricultura sostenible para mitigar el cambio climático en los países en desarrollo. Este informe ha sido presentado en el marco de la conferencia preparatoria de la Cumbre de Copenhague, celebrada hace dos semanas en la ciudad alemana de Bonn.

El documento presentado por la FAO destaca que la agricultura es una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero, con un 14 por ciento del total a nivel mundial. Este porcentaje aumenta con los cambios en el uso de la tierra, entre los que destaca la deforestación, y que suponen otro 17 por ciento adicional. También expone que, entre 1990 y 2005, las emisiones de la agricultura en los países en desarrollo se incrementaron en cerca del 30%.

Antes estos datos, resulta imprescindible que
el nuevo acuerdo mundial sobre el clima que se adopte en Copenhague en diciembre incluya la agricultura. Para ello se deben ampliar los acuerdos de financiación existentes a nivel mundial, como el Mecanismo de Desarrollo Limpio del Protocolo de Kyoto, puesto que éstos no llegando adecuadamente al campesinado de los países pobres. Por tanto, según la FAO, se necesitan mecanismos de financiación más flexibles, que ofrezcan incentivos a los agricultores, de forma que puedan participar en la reducción y eliminación de los gases de efecto invernadero.

Indígenas de la Amazonia demarcando sus tierras, para protegerlas de la explotación forestal ilegal/Daniel Beltrá.

Finalmente, con objeto de conseguir este propósito, el informe incide en que las prácticas agrícolas sostenibles ofrecen importantes oportu
nidades para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, y al mismo tiempo, incrementar la productividad agrícola. La retención de carbono en los suelos, a través de una reducción del laboreo, la mejor gestión de los pastizales y la restauración de tierras degradadas, supone la mayor parte del potencial de mitigación en la agricultura. Otras opciones en este sentido incluyen una mejor gestión de los recursos hidrícos y el uso sostenible de la diversidad genética animal.



lunes, 13 de abril de 2009

Zaragoza acogerá el sabado la manifestación estatal contra los transgénicos

Bajo el lema "Por una alimentación y una agricultura libres de transgénicos" las asociaciones de agricultores y los grupos ecologistas marcharán el próximo sábado por las calles de la capital aragonesa para mostrar sus rechazo a los alimentos modificados genéticamente.
Por Adrián Verdugo (MamáTierra en CeroPretensiones)

Presentación de la manifestación por Greenpeace y Ecologistas en Acción/EA


El sábado 18 de abril, un día después de la celebración del Día Mundial de la Lucha campesina, las calles de Zaragoza serán escenario de una manifestación en defensa del derecho de la ciudadanía a consumir y producir alimentos 100% libres de Organismos Modificados Genéticamente (OMG). Convocada por la Plataforma Rural y diversos colectivos ecologistas, entre los que destacan Greenpeace y Ecologistas en Acción, la marcha arrancará a las 11:30 del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, desde donde recorrerá las calles de la capital aragonesa bajo el lema "Por una alimentación y una agricultura libres de transgénicos", hasta finalizar en la céntrica Plaza del Pilar.

La elección de Zaragoza como escenario de la manifestación no es casual y responde al hecho de que Aragón es la comunidad autónoma donde más transgénicos se cultivan al año. Según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, del total de 79.269 hectáreas disponibles para el cultivo comercial de transgénicos, 31.857 fueron plantadas en suelo aragonés. La mayoría de estas hectáreas se dedicaron a la producción de maíz modificado genéticamente.

Sin embargo, aunque estas plantaciones no alcanzan el 25% de la superficie total destinada al cultivo de maíz en España, hay que señalar que la coexistencia es imposible y que compromete la supervivencia de los cultivos de maíz ecológico y tradicional. Este fenómeno incide muy negativamente sobre los agricultores. Diversos estudios confirman que los cultivos de maíz modificado genéticamente contaminan las plantaciones anexas cultivadas de manera tradicional. De este modo, además de verse forzados a bajar los precios para poder competir con los transgénicos, los agricultores tienen ahora que soportar las pérdidas generadas por esta contaminación.

Cartel de la convocatoria de la manifestación estatal en Zaragoza/Greenpeace

Ante estas evidencias, el Gobierno justifica su apoyo a los transgénicos escudándose en que la política en materia de OMG es competencia de la Comisión Nacional de Boiseguridad (CNB). No obstante, esta neutralidad contrasta con la política de rechazo a la proliferación de los transgénicos mantenida en Europa, donde el voto español sirvió para que la prohibición de cultivos modificados genéticamente se mantuviese en Austria y Hungría. En este sentido, las asociaciones de agricultores y los grupos ecologistas mantienen que la CNB no es un órgano imparcial en sus competencias sobre transgénicos.

Así, sobre algunos miembros de la CNB pesan acusaciones de prevaricación y de mantener relaciones con importantes empresas agrogéneticas. Entre los acusados se encuentran Pedro Castañera, RAfael Pérez Mellado, Pere Puigdomenech o Florentino Juste. El caso de este último resulta paradígmatico, puesto que comparte su cargo en la Comisión Nacional de Bioseguridad con el de director del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), organismo que ha realizado numerosos proyectos financiados por multinacionales de la agrobiotecnología como Dow Agrosciences, BASF, Novartis18 y, también, de empresas productoras de maíz transgénico en España como Monsanto, Bayer o Syngenta.

Por otra parte, la manifestación del próximo sábado en Zaragoza no será el único acto de rechazo a los cultivos modificados genéticamente. Durante este mes, numerosas organizaciones realizarán movilizaciones por todo el país y tratarán recabar apoyo de los agentes sociales en distintas reuniones. Además, las reivindicaciones de agricultores y ecologistas estarán acompañadas de actividades de concienciación y actos informativos en los supermercados, con el objetivo de de demostrar el creciente rechazo que existe en nuestro país frente a los transgénicos, tanto por parte de los agricultores como de los consumidores.

viernes, 6 de marzo de 2009

España vota contra la proliferación de cultivos transgénicos en Europa

Este martes, el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea(UE) ha rechazado la propuesta de la Comisión Europea que obligaba a determinados estados miembro a cultivar alimentos transgénicos. La votación en contra de más de 20 países, entre los que figura España, representa una gran victoria para el medio ambiente y los consumidores de la UE.

Vandana Shiva, premio Nobel alternativo 2008


Este resultado permite que en Hungría y Austria continúen las prohibiciones frente a los cultivos de MON 810, la variante de maíz transgénico de la transnacional Monsanto. Asimismo, en Austria también incide en la prohibición del T25, otra variedad de maíz transgénico propiedad de la farmacéutica Bayer. La moratoria de Hungría y Austria al cultivo de transgénicos está justificada por los estudios científicos recientemente realizados por ambos países.

En sus investigaciones, ambos países han aportado nuevas evidencias sobre el impacto de los cultivos transgénicos en la vida de los ecosistemas donde se desarrollan. Así, las evidencias empíricas han demostrado que las plantaciones del maíz MON 810 inciden negativamente en la calidad de los suelos, lo que a su vez implica un descenso considerable en la calidad de los cultivos naturales colindantes merma considerablemente.

Sin embargo, la negativa europea del Gobierno contrasta con su política nacional aplicada en materia de Organismos Modificados Genéticamente (OMG). Mientras los principales productores de maíz de la Unión Europea prohíben el cultivo de transgénicos amparándose en las evidencias empíricas sobre sus impactos ambientales y sanitarios, España se consolida como el principal productor de maíz trasgénico. El Gobierno permitió durante el año pasado la existencia de 80.000 hectáreas de maíz MON 810 en los campos españoles, la misma variedad contra la votó en la reunión del pasado martes.

En este sentido, son muchas las críticas que ha recibido España desde diferentes estratos de la sociedad. Uno de los más representativos es el integrado por Vandana Shiva, premio Nobel alternativo por su labor en defensa del medio ambiente y de los derechos de las mujeres en la India. Shiva visitó España en febrero para presentar la Declaración de la Sociedad Civil contra el uso de transgénicos en la agricultura y la alimentación, que denuncia los graves peligros de estos cultivos para la biodiversidad y la salud.

Durante el acto, la científica india señaló que “El ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino debe orientar la agricultura española hacia soluciones realmente progresistas y modernas, ambiental y socialmente sostenibles como la agricultura ecológica., Por su parte, Juan Felipe Carrasco, responsable de la campaña de transgénicos de Greenpeace, ha declarado que "es fundamental que la decisión española en la UE se traslade coherentemente a la política nacional de transgénicos".